lunes, 18 de mayo de 2015

En RADIO DIGITAL BLUE

Francisco Manuel Marcos
Hace un par de semanas Paco Marcos Roldán, desde su bitácora, CIRUJANO DE LETRAS, le dio voz a este blog y al libro, De Lo Que Quise Sin querer, haciendo difusión de este último. 
Al mismo tiempo me llevó de la mano a RADIO DIGITAL BLUE, una emisora radiofónica que emite desde Argentina. Y es que, en una tarea que se han propuesto de difundir a autores españoles que recién comienzan, el propio Paco decidió (aun a riesgo de que ya no le encomienden más) que yo fuera el primero de ese ciclo.
Así, en el programa del 4 de mayo se leyeron dos relatos de los que aparecen en el libro, Su Recuerdo, Mi Olvido y Alud, así como una pequeña biografía. Todo ello puede escucharse a través del blog PARACUENTOS, en el que se enlazan todos lo programas emitidos. Clicando AQUÍ te lleva al enlace del programa de ese día (a partir 40').
Y, según me vuelve a informar, este lunes, día 18, vuelven a leerse algunos de mis relatos junto a otros de mi amiga, y casi prima, MAR HORNO, escritora de microrrelatos a la que tanto admiro y me embelesa.

Desde aquí, una vez más, aunque tu modestia me haga fallar el tiro continuamente y me vengan de nuevo devueltas como un bumerán, te doy las gracias, Paco.

sábado, 9 de mayo de 2015

Presente y ausente


El incómodo cadáver del mediador familiar seguía en la alberca flotando. El chacho lo empujaba con el cayao, empeñado en hundirlo y olvidarse. Mi madre, en enterrarlo junto a las tomateras; que le daría jugo a los tomates, decía. Papá, que cerrara esa boca, que picado los marranos se lo comerían tan ricamente. Barbacoa, gritó el abuelo, que aún estamos a tiempo, y en mi casa mando yo. Los niños suplicábamos, chillones, ponerlo de espantapájaros mientras durara. De nuevo todos una jauría. Volvieron las amenazas, los juramentos. Y lo peor es que, aunque seguía allí como buscando en el fondo, ya no podíamos contar con él.

Relato con el que participé el lunes pasado en la VIII Edición de Relatos en Cadena, de la SER y que resultó ¡¡Ganador Semanal!!. Ahora me queda esperar a la FINAL MENSUAL y rezar, lo que recuerde, para pasarla y así volver de nuevo a Madrid, en la que sería mi tercera final anual consecutiva. Vamos, que por soñar...
He de decir que esta vez, de las tres en las que he sido seleccionado, es la ocasión en la que más nervioso me puse. Bueno, ahora que lo pienso, siempre me parece que en la última ha sido en la que más nervioso me he puesto. No sé, será de los mismos nervios. Voy tirando, Jesusito de mi vida, eres niño...

sábado, 2 de mayo de 2015

TRES ACONTECIMIENTOS

El fin de semana pasado, que para mí principió el jueves, sucedieron tres hechos importantes en mi vida y en días consecutivos. Y que voy a explicar un poco por encima para que esta entrada no sea demasiado larga ni cansina. Luego, más adelante, quizá dé más detalles de cada uno de los eventos. O no.

JUEVES, FIRMA
El jueves, día de Sant Jordi, estuve firmando ejemplares de DE LO QUE QUISE SIN QUERER. Por la mañana lo hice en Barberà del Vallés, para Diarium. Allí estuve acompañado de la escritora Asia Lafant. Y en un momento de la mañana, y sin esperarlo, me entrevistaron en Ràdio Barberà.
Recorte del Diari de Sabadell. A la derecha, yo; a la izquierda, el alcalde.
Por la tarde lo hice en Sabadell, en el Mercat Central. Estando allí sentado recordé que muchos años había pasado cerca de los autores que firmaban, y los había mirado tan a gusto al otro lado de la mesa, mientras el resto nos dábamos codazos y pisotones a este otro. Y pensé que no era para tanto, lo de pisarse y empujarse.

VIERNES, PRESENTACIÓN
En plena presentación. Foto de Francesc Barberà.
El viernes llegué a Madrid. Y por la tarde presenté mi libro. Me hacía una ilusión bárbara hacerlo en tol centro de la península. Y más, sabiendo que contaba con el gran MANU ESPADA, al que debo en primera instancia que mi libro se llegara a publicar (ya lo expliqué en su día AQUÍ), y con dos actrices de peso en la escena madrileña, SANDRA MARCHENA e INMA CUEVAS (también lo iba a hacer INMA ISLA, pero por problemas de agenda y lamentándolo mucho, tuvo que dejarlo para otra ocasión). Fue emocionante saber además que iban a asistir muchos de los amigos que uno se ha ido haciendo por la capital en los últimos años y otros que, con motivo del acontecimiento que viene después, iban a pasar unos días también por allí. Además, se da la circunstancia de que el evento tuvo lugar en la librería CERVANTES Y COMPAÑÍA, de la calle Pez; calle que tanto me ha dado, y en la que todo comenzó la noche de marras.

SÁBADO, MICROQUEDADA
El sábado me levanté fresco y enérgico para emprender la jornada microrrelatista. Esta comenzó en una sala de El Corte Inglés de Callao, donde ensayamos una hora antes, cuatro desalmados más y yo, El Juicio Al Microrrelato, eso sí, con sus togas y todo. Montaje que luego padecieron todos los asistente a la quedada. Decir que, después de numerosos testigos, Ernesto Ortega, Ana Vidal, Amparo Martínez, David Vivancos, Juancho Plazo, Luisa Hurtado, Marta López, Manu Espada, Puri MenayaMiriam Márquez, Rosa Martínez y Rosa Gil; después de sus testimonios, digo, el Microrrelato quedó absuelto de toda condena; no así, Esperanza Temprano (abogada defensora) y yo (fiscal del estado), que fuimos esposados por Pablo Vázquez (agente judicial) por desacato, según ordenó la implacable jueza Lola Sanabria
Inmediatamente después del "entremés", a modo de J. Luis Moreno, se falló el Concurso de Microrrelatos, convocado por primera vez este año, y en el que resultaron ganadores Almu Ballester, Rafael Olivares y Francesc Barberà, entre los asistentes; y Sergi G. Oset, Joaquim Valls y Elisa de Armas, entre los no asistentes.
Después partimos en manada al restaurante La Excéntrica, donde tuvo lugar la comida y reparto de tuneados (el mío fue para Marta López y yo me traje el de Carles Quilez). Luego, siguieron licores varios, abrazos acumulados, corrimiento de asientos y risas a destajo. Vamos, recién terminado un año más y empezando ya a hablar de si la siguiente, la VI, será en Valencia, Zaragoza o Calasparra. Donde sea, seguro que iré. Hacedme sitio.
Momento del esposamiento. Foto de Amparo Martínez.

lunes, 13 de abril de 2015

DESPERTARTE

Imagen de la convocatoria
Te miro desde aquí y quisiera hacer que te airearas. Tal cual. Literalmente. Por dentro, sobre todo por dentro, que volaras. Conseguir que fuera la brisa, y no el oxígeno, la que invadiera tus orificios. Que el viento sea y no otros el que te peine por las mañanas. Sí, sería bueno, de una vez por todas, abrir esta ventana de llave custodiada. Que abandonaras por ella esa cárcel esterilizada, ese goteo sin final. Yo pondría, ahora mismo, todo mi empeño en que entrara un huracán sin otra víctima que no seas tú, un ciclón donde el único cataclismo sea tu ausencia. Un vendaval que te lleve, con una risa loca, por encima de las azoteas. Dejando para siempre, como las conchas en la orilla, como un caracol vacío, esa cama sin habitante.

Relato con el que participé en ENTC. En él era obligado introducir un verso escrito por Santa Teresa de Jesús, a la que estaba dedicada la convocatoria. Esta es la versión reformada, ya sin el verso. Para leerlo con él, pincha AQUÍ. Y para leer a los ganadores, AQUÍ.

domingo, 22 de marzo de 2015

THE OTHER

Portada de la Revista, de Ismael Alvárez
La semana pasada apareció el primer número de La Revista THE OTHER, y en ella se hacen eco de De Lo Que Quise Sin Querer. Además de la biografía, publican tres de los microrrelatos incluidos en el libro: La Perdonamuertes, El Niño Que Fui y Nocturnidad
THE OTHER nace, lo sé porque me lo ha contado alguien del comité editorial, nace digo, con el deseo de ocupar un puesto hasta ahora bacante. El de ser una revista dirigida al colectivo LGTBI y simpatizantes, pero tratando temas que de verdad interesen al colectivo LGTBI y simpatizantes. Con lo cual, intenta ser una revista seria, huyendo de la mera frivolidad, aunque sin renunciar a ella, y tocando temas de actualidad, sobre todo en lo referente a esta parte de la ciudadanía en el mundo.
El número 1 de la revista sale con una portada del ilustrador y artista Ismael Alvarez, y viene cargada de artículos y algún reportaje. 
Sí clicas en la imagen, te lleva a la web de donde te la podrás descargar. Míratela y, si te sulibeya, que va a ser que sí, te suscribes de forma gratuita para recibir los próximos números. Para terminar, copio lo que dice la propia web:
 
"Hay quien dice que las cosas han cambiado. Quien asegura que eran otros tiempos. Quien opina que seguir celebrando el día del Orgullo ya no tiene sentido, porque ya no hay más nada más que reivindicar. Quien cree que ya nadie muere por ello. 
Si todo eso fuera cierto, THE OTHER hoy no tendría razón de ser." 

Nada más que añadir. Eso es todo.

sábado, 14 de marzo de 2015

EL AFORTUNADO

El día, Rosana, que te fuiste de casa por la mañana, salió premiado nuestro cupón por la noche. Y yo comencé con mi estreñimiento.
Cuando Nico me dijo, qué te pasa, papi, me di cuenta que llevaba seis minutos ante el televisor, de rodillas en el suelo, mirando los números como si tuviera que descifrarlos. No sabes qué desgraciado me sentí siendo millonario. Al día siguiente era sábado, así que el cupón lo guardé en el cajón de la mesilla, junto a los relojes caros, esos que no me pongo. Ya iría el lunes donde tuviera que ir. No quise decirte nada, para qué, ya me lo dejaste bien claro: ni por todo el oro del mundo volveré contigo, Nicolás. Pasé el fin de semana llorando a escondidas del niño, y casi de mí. Nico me preguntó el lunes trece veces por ti. Fueron unos días duros. En mis respuestas, te envié a comprar, a la pelu, a la esteticién, al cine. Ya ves, hice de ti una derrochadora compulsiva. Durante un mes, me funcionó. Al despertar, le decía que acababas de irte; o que, justo dormirse, llegaste para darle un beso. La misma táctica que seguíamos con los reyes magos. Al cabo de treinta y cinco días le dije, te voy a decir la verdad, Nico: la han llamado para un papel junto a Jim Carrey, el de la máscara. Ya sabes que es su favorita y la estábamos viendo por undécima vez en ese momento que me lo preguntó de nuevo. Esa noche Nico durmió como hijastro de una estrella, y eso ya no había quien se lo quite. Esta fue la verdad que le conté, la verdadera verdad no fui capaz de explicársela. Qué podía decirle, que te habías ido a crecer por dentro, pues somos pura energía umbilicada al universo que nos hace uno, como decías. No lo habría entendido. Como yo. Pura energía. La misma energía que te estábamos consumiendo cada día Nico y yo, dijiste. Como si nosotros no fuéramos parte de ese uno con derecho a cordón energético.
Perdona el tono, Rosana. Siento, recordarte todo esto ahora, pero es necesario que sepas cómo lo viví. Lo cierto es que llevabas tres meses haciendo yoga, y te removía muchas cosas internas, me repetías al volver cada martes y cada jueves. Yo ya sabía entonces, que lo que te removió tus interioridades no fue el yoga, que era el profesor de yoga. Una salamandra con perilla, pantalón de Alibabá y mirada con tendencia al entrecejo, que repartía abrazos por donde iba, y que se había convertido en el guía espiritual e imprescindible de esa crecida interna tuya. Pero tú no quisiste admitir en ese momento que era más por él que por el aseo de tus chacras. Ni yo te insistí. En el fondo me la traía al pairo el motivo. Sólo me importaba tu marcha. Y tu vuelta.
El día que volviste, Rosana, yo seguía estreñido. Abrí la puerta y allí estabas tú, vestida para un pasacalle, y con una mochila que habías cambiado por la Sansonitte que te llevaste. Lo siento, amor, dijiste. Estabas guapa, salvaje, como venida de la selva, natural. Después de una breve explicación, en la que en realidad no dijiste nada, admítelo, hicimos un paréntesis que yo inicié con, tienes una pestaña. Seguidamente lo hicimos, como al principio, con mucho movimiento brusco y mucho ruido. Por suerte, a Nico le tocaba con su madre. Acabamos con aquellos alaridos de mono enfadado de los que luego nos reímos tanto, y que sirvieron como cierre del paréntesis. Después, aún arrodillado en el suelo, recordé que el cupón seguía en el cajón donde lo metí. Te dejé tumbada sobre el mantel de la mesa, del que habíamos tirado en algún momento, y fui a buscarlo. ¿Recuerdas? Te lo puse en las manos. Qué es esto, dijiste, es un cupón del día que me fui. Se te dibujó un puchero. Y volviste a decir lo siento, lo siento mucho, amor. Quise explicarte en ese momento, pero seguías hablando. Estos cuatro meses te los voy compensar con creces, amor, te lo juro. Cuatro meses. Cuatro meses hacía que te habías ido. De pronto, un calor de diarrea venidera se apoderó de todo mi ser. Fui a la cocina a beber un vaso de agua, y mientras la tragaba miré la fecha en el calendario escolar de Nico, apretando el esfínter. En efecto, hacía exactamente cuatro meses y tres días que te habías ido de casa. Volví, te cogí el billete, que aún conservabas en la mano, me dirigí al baño, y grité: ahora salgo, mi amor. El sudor me empapaba entero. No te miento. Me senté en la taza, y busqué en la letra pequeña mientras me vaciaba. Treinta días. Ahí lo ponía. Apreté. A los treinta días el cupón perdía todo su valor. Dejé de apretar. Antes de salir me duché con agua fría porque el calor no se me iba; al contrario, me venía una y otra vez sin esperar a que se fuera el anterior. Me miré al espejo. Mientras me hacía la raya con el peine iba pensando que debía ser cosa del destino. Recordé aquello de desgraciado en el juego, que siempre había oído. Respiré hondo. Cuando pensé que ya no quedaba, hube de cagar otra vez, y en cantidad inmisericorde de nuevo. Me levanté y me senté hasta siete veces. Mi intestino, lo mismo que mi destino, jugaba conmigo. Eso sí, quedé hueco, como si mi colon fuera de aluminio, impoluto por dentro. Gasté todo el papel, y tuve que acabar limpiándome con el cupón.
Cuando salí, seguías desnuda, con cara de preocupación. Te ocurre algo, me preguntaste. No, mi amor, que hice la promesa estúpida de comerme el cupón a solas si volvías. Ahora sabes qué hice en realidad con él. Pero no mentía cuando te dije, acercándome y abriendo otro paréntesis: Rosana, me siento tan afortunado.

Este es el relato que resultó finalista este año en el XIV Concurso ‘Antonio Villalba’ de cartas de amor, de la ESCUELA DE ESCRITORES. Si clicas AQUÍ puedes leer el otro finalista y el ganador. Y los ganadores de las ediciones anteriores.

domingo, 8 de marzo de 2015

Con CASERO y la PALUZIE

Elena Casero, escritora y con todo el tiempo del mundo ahora a su pies, hace unas semanas publicó una reseña de De Lo Que Quise Sin Querer. AQUÍ la puedes leer, en su blog VEGES TU. Aunque ella cuenta con otra bitácora, donde puedes leer microrrelatos propios que es ESTE.
Elena tiene publicado un libro de relatos y, en el mismo mes que el mío, publicó su tercera novela DONDE NUNCA PASA NADA. Además de eso, está emprendedora de todo lo emprendible, y de lo que no, también, se atrevió el año pasado a dirigir en el grupo de teatro al que pertenece, La Albosa, allí en Los Isidros, una versión muy CASERO de Anda Que No Te Quiero. Le sobran arrestos y honestidad a partes iguales a ella. Gracias de corazón, compañera.

Vamos con la PALUZIE. Esta semana La Micro ha publicado en su blog, que es ESTE, la noticia de que mi libro ya pertenece a su fondo literario, el dedicado al Microrrelato. Junto a este anuncio ha colgado dos de los relatos incluidos en el libro: Ojos De Muñeca Antigua y Mesa Compartida.
Para quien no lo sepa, la Biblioteca ESTEVE PALUZIE, de Barberà del Vallés, es la única en todo el mundo que cuenta con un fondo dedicado a la Microficción. Como para no sentirse hinchado ni que sea un ratillo. 
Desde aquí, GRACIAS de nuevo por todo lo grande que hacen por este género tan diminuto.