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sábado, 3 de octubre de 2020

Verde oliva, negro aceituna


Sebastián tiene un ojo de cada color. El izquierdo es verde oliva, como una oliva verde, lo mismo que los de su madre, su abuela, su bisabuela, tatarabuela y demás antepasadas maternas. El derecho es negro aceituna, como una aceituna negra, idéntico a los de su padre, su abuelo y etcétera.
Eso hace que sus perfiles parezcan de dos personas distintas. Tanto, que tiene amigos de un lado y amigos del otro. Así, cuando quiere jugar con unos, sale mirando al oeste, y cuando con otros, se encamina hacia el este. Hasta su madre cree tener dos hijos. Nadie se atreve a decirle que es el mismo. Y como eso supone doble merienda, doble helado y doble de todo, pues él tampoco se lo cuenta.
Un día descubrió que, al guiñarlos, ciertas cosas verdinegras desparecían de su vista. Así, si cerraba el verde oliva, desaparecían los prados, los guisantes, lo militares… Si lo hacía con el negro aceituna, dejaba de ver golondrinas, sotanas, escarabajos. Se pasaba horas guiñando y haciendo invisible su entorno. 
Todo cambió al pasar el tiempo. Una tarde, sentado en su puerta, entornando uno y otro ojo, nada se iba de su vista. Después de mucho intentarlo, comprendió que ya era mayor, que ya no podía ocultar nada. Entonces, se levantó y entró a buscar a su madre. La miró de frente y le dijo: mamá, solo yo soy tus dos hijos. La madre lo observó sorprendida y, abrazándolo fuerte, le susurraba: ay, mi niño, pero cuánto has crecido.

Gracias a la invitación de Manolo Ortiz Soto, este micro aparece en esta antología de minificción para niños, PEQUEFICCIONES, publicada por Parafernalia Ediciones Digitales. En ella intervienen 103 autores de Latinoamérica y España. 
Mil gracias a él y también a Chris Morales, compiladora junto al mismo Soto. Y a Alberto Sánchez Argüello, por el proyecto. 

sábado, 21 de marzo de 2020

El perro limón

Imagen tuneado de la red

Mi perro se come las flores del limonero. Las que caen abiertas. Y los capullos sin abrir, que son como garbanzos rosados con rabito, también. Me di cuenta porque comenzó a ladrar en un amarillo tan chillón, que deslumbraba al oírlo; aunque estuvieras lejos o fuera de noche. Como sé lo que molesta que te encandilen sin venir a cuento, pensando en los vecinos, intenté poner remedio. Lo amarré con una cadena que no le permitiera acercarse al árbol. Así lo he tenido cuatro semanas. Y, si bien es cierto que ya no refulgía ni molestaba el color de sus ladridos, que volvió a ser normal, entre el marrón y el aluminio de siempre, he empezado a notar que el limonero ya no es el mismo. Está pocho. Yo lo riego igual y le pongo abono, pero lo veo alicaído. Cabizbajo. De hecho, si uno entrecierra los ojos y lo mira, su estampa se parece más a un sauce llorón que a un cítrico. Además, las hojas se le están volviendo traslúcidas, como alas de mariposa. Temo que a este paso una mañana me levante y haya echado a volar. Así que, después de sopesarlo, he decidido que hoy mismo suelto al perro, para que se quieran como antes, y reparto tapones de los oídos y gafas de sol entre el vecindario.

Relato aparecido en "Liebre por gato", la sección de "Los diablos Azules" en INFOLIBRE. Agradecidísimo a Gemma Pellicer y Fernando Valls, coordinadores de dicho espacio y difusores del género breve. 
Pinchando AQUÍ podrás conocer y leer a todos los microrrelatistas que han pasado por sus páginas.

martes, 20 de junio de 2017

CIELOS


Mamá, ¿por qué tenemos que venir siempre a repartir sopa?
Porque es de buen cristiano compartir y ayudar al pobre, cielo. Y el caldo es sano.
¿Por qué son pobres? ¿Qué han hecho?
Nada, cielo, es porque Dios los quiere así.
A lo mejor los hace pobres para que podamos venir aquí a hacer de buen cristiano.
No, cielito, es al revés. Siempre es al revés. O casi.
Mamá, ¿ese no es el guarda que tenía papá en la finca?
Sí, hijo, pero no mires, disimula, que nos va a reconocer.
¿Por qué lo despide si luego tenemos que venir a darle de comer?
Bueno, cielo, son cuestiones que no entenderías. Y estás muy preguntón. Papá lo pasa mal también, no te pienses. Pero, o son ellos o nosotros. Aún eres muy pequeño. Cuando crezcas, te darás cuenta de cómo son las cosas en este mundo. Tú sólo piensa en tener cuanto más mejor, para poder así ayudar a los demás.
¿Y con eso ganaré el cielo, mami?
Claro, cariño, solo así se entra en el reino de los cielos.

Mi participación anual en la PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS 2017, cuyo tema este año es: Las desigualdades económicas y sociales. Convocatoria auspiciada y promovida por Miguel Torija, desde su blog LA COLINA NARANJA.
¡Nos vemos en la alambrada! 

sábado, 3 de junio de 2017

LA FURTIVAS

Imagen de Ron Dillon
Éramos unas furtivas del alambre. Cuando todos dormían aprovechábamos para subir a él y sentirnos inmensas. Cada paso temblón era una conquista y una afirmación de no sabíamos aún muy bien qué. Pero allí arriba era como si fuéramos libres de verdad, no solo de sentimiento. A nuestros pies el suelo era el infinito reducido a un cable. Éramos diosas antes de que saliera el sol. 
Al amanecer, bajábamos, sin hacer ruido, a preparar el desayuno y poner la mesa antes de que despertaran todos. De nuevo peinadas y con con el frufrú de las enaguas, nadie notaba nada. Solo el funambulista, que sonreía bajo el tazón de chocolate amargo y nos buscaba una y otra vez la mirada.

Relato para Los Viernes Creativos, de Ana Vidal, sobre una fotografía de Ron Dillon.

sábado, 25 de febrero de 2017

LA VENDA

Fotografía de Alessandra Sanguinetti
Nos mandaba al patio de atrás porque desde allí no se oía nada; solo a las gallinas, que viven como si fuera a ser para siempre. Y era mejor salir que pensar. A menudo jugábamos a las bodas y a ser marido y mujer de los de la tele. Para los casamientos usábamos las flores traídas del cementerio, cuando le poníamos otras a la abuela. Un día Amparito se colocó una venda en los ojos para casarse. Yo me negué, pero dijo que así se había casado mamá, que se lo había oído murmurar llorando, mientras fregaba la lápida la tarde anterior. Entonces, sin apenas pensar, lo entendí todo.

Microrrelato inspirado en la foto, de Alessandra Sanguinetti, que proponía hace unas semanas ANA VIDAL en su Viernes Creativo. Puso como condición, esa vez, que no aparecieran adjetivos en el relato.

lunes, 20 de junio de 2016

El Largo Viaje


Después de rezar una oración, no hubo nadie que le despidiera con un beso. Antes de que cerraran la caja, tomó todo el aire que pudo. Como le habían indicado, no se movió en absoluto durante el trayecto. Cuando alguien levantó la tapa, no pareció reaccionar. Tuvieron que sacarlo. Lo desplegaron como si fuera una marioneta de ventrílocuo. Y aunque no entendía qué decían en ese idioma extraño, y sus voces sonaban a rabia contenida, no pudo evitar sonreír al pensar que había logrado llegar al otro lado. Pero nadie pudo apreciar su sonrisa. Nadie porque era cierto, había llegado al otro mundo.

Microrrelato con el que participo en LA PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS 2016. Evento organizado, como siempre, por Miguel Torija, desde su blog LA COLINA NARAJA. Desde este ENLACE podéis acceder a la entrada en la que aparecen todos los relatos participantes de esta edición, dedicada a los REFUGIADOS
Gracias, Miguel, por tu esfuerzo.

sábado, 13 de diciembre de 2014

LA VIRGEN

Foto casera. Nada qué ver con la auténtica.

Cómo va a ser esa la Virgen María tan negra y tan africana, le dije casi ofendida. Y no es que yo sea muy beata, soy creyente pero lo justo. Y tampoco por convicción, como la Hortensia, que va cada domingo a la iglesia, si no, dice que luego le reconcome toda la semana; no, lo soy porque nací así y ya está. El caso es que desde ese día, miro a veces la figura que compré en el paseo de Torremolinos, más que nada porque me dio pena aquel muchacho tan oscuro y tan triste, y pienso en ello. Pero hoy, me da hasta apuro contarlo, cuando han salido esas imágenes de la valla de Melilla, juraría por mis nietos que son mi vida, que a la escultura esta se le han escapado dos lágrimas como de barniz, o de savia de esa que tiene la madera por dentro.

Cartel de la Exposición
La semana pasada se inauguró la Exposición MATERIALES INANIMADOS en Espaidiarium, de la librería DIARIUM, en Barberà del Vallés. En ella participo junto a otros catorce autores y el fotógrafo Juan Muñoz, que ha puesto en imagen lo que nosotros en palabras (si clicas en su nombre te lleva a ver fotos del evento). Yo lo he hecho con este micro. La Virgen.  
Una expo que aún estará unas semanas y que no debería perderse nadie que viva cerca. Y casi ni que viva lejos.

jueves, 15 de mayo de 2014

PORFÍA


Canta las jotas de maravilla. Parece que la mismísima Dolores lo hubiera poseído. No las baila del todo porque es cojo y se cansa, pero tiene el ritmo metido en el cuerpo. Se lo aseguro. Que le sobra tiempo, lo podemos rellenar con la Viki, que baila bulerías y eso. También es la mejor en lo suyo. En eso y en la danza del vientre. Le saldría bien de precio. Créame, son ideales para este hotel suyo de la costa. No, no me cuelgue: es cierto, somos los dos jardineros de ayer. Sí, y los camareros de la pasada semana. También, los pintores también.

Esta es mi aportación, y ya van tres años, a la Primavera de Microrrelatos Indignados 2014. Donde Miguel Torija, de LA COLINA NARANJA es el impulsor, promotor y espíritu de esta iniciativa de indignación cuyo objetivo es que hoy, día 15 de mayo, y según sus propias palabras... "la red se llene de microrrelatos indignados que denuncien el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo". Gracias, Miguel, un año más.

sábado, 12 de octubre de 2013

CLAREANDO

Foto casera

Hoy he visto salir apresurado a Sebastián, el oculista, de la tienda de encurtidos. Ha entrado en su óptica justo en el momento en el que Felipe, el dueño de las olivas y los pepinillos, aparecía por la esquina. Cuando éste ha llegado a su establecimiento, Mercedes, que es su esposa, justo volvía de la trastienda retocándose el pelo y la bata blanca. Al momento, Sebastián ha salido a su puerta a fumar nervioso y me ha visto en la ventana. Le he mantenido la mirada por primera vez. Y él a mí. Y justo en ese momento he decidido dar por terminado el luto. Ahora mismo me pongo ropa clara y voy a que me mire la vista. Ya va siendo hora de que me hagan un repaso.

Este relato ha sido leído por mi amigo, NICOLÁS JARQUE, en La Radio En Colectivo, que esta semana lo dedicaron a Las Infidelidades. Se leyeron relatos de, entre otros, Francesc Barberà, Elisa de Armas, Clara Obligado y Juan José Millás. Puedes escucharlos pinchando aquí. Todo un regalazo, Don Jarque, que te hayas acordado de mí de nuevo.

sábado, 5 de octubre de 2013

Visto y no visto

Foto de la convocatoria
Cuando era pequeño desaparecía. Todos creemos hacerlo al taparnos los ojos de niños. Y yo me iba cuando algo no me gustaba. En casa, las primeras veces les hizo mucha gracia y todos participaron en mi búsqueda. Yo los veía a través de mis dedos, mirando tras el sofá, bajo la mesa, entre las cortinas. Y acababa apareciendo cuando menos lo esperaban ante la tele, subido al sofá, en la ducha. Pero un día comenzaron a reñirme por ello. Y es que, había aprendido a hacerlo de verdad y se llevaban, pobrecillos, unos sustos tremendos cuando volvían a verme de sopetón.

Hace unos cuantos viernes, participé en Los Viernes Creativos de Fernando Vicente. Esto es el resultado de haber arreglado aquello que presenté en su día, y que había escrito en unos minutos. Ya avisé que cuando lo colgará en el blog, lo barnizaría.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Con La Luz Apagada

Parte I
Ana Vidal, de Relatos De Andar Por Casa, escribió un hermoso relato, lleno de erotismo que me sedujo al instante. Tanto que luego yo lo continué. Si quieres comprender la historia en su totalidad, ANTES de leer el mío, deberías pasar a mirar el suyo. Pincha AQUÍ para ello.

Parte II
Y un día vuelves a aquella casa, cerca de la noche, como invitando a la ocasión. Y esperas a ver si alguien de los que van llegando de visita, coincide con el aroma que guardas en algún pliegue, de tu mente o de tu cuerpo. Pero las horas pasan y no crees reconocer en la voz de nadie sus jadeos. Haces temblar tus rodillas, con ese tic que tu madre siempre regaña porque no sabe que con él haces correr al tiempo.
Ya es muy tarde y no ves ningún sentido cuándo te preguntan si quieres quedarte. Tú no viniste a buscar, viniste a encontrar. Te despides de los más cercanos y estás a punto de abrir la puerta para marcharte, cuando oyes, y casi hueles, a tu espalda, creí que nunca volvería a saberte. Entonces, abres la puerta y sales.

Ambas fotos son imágenes tomadas de la Red, sin autor conocido.  

lunes, 24 de junio de 2013

De Leyes Y Memorias

En ocasiones huelo a sangre cuando suspiro. Y aún siento la metralla en la carne, sobre todo los días húmedos.  Muchas veces veo sin quererlo sobre el asfalto los muertos ocultados tras los olivos, los tirados entre las matas de algodón. O me viene a la boca un regusto a bilis, herrumbre y lágrima, que es el mismo sabor del hambre sin horizonte. Algunas noches, si no me duermo, con  los ojos cerrados en el silencio puedo oír los pasos que acechan subiendo por la escalera, aunque ahora vivo en una planta baja. Lo sé, es la memoria de los sentidos, la que no sabe de leyes, que viene a rescatarme cuando me falla la mía o me traiciona la de los demás.

Relato con el que participo en Vendaval de Microrrelatos 2013. Ha sido mi segundo año. En esta ocasión los organizadores han sido Pablo Garcinuño, Anita Dinamita, Fernando Vicente y Acuática. Pinchando en el enlace, se explica perfectamente en qué consiste este Vendaval literario que ha traído y llevado historias que perdurarán ya de por vida.

jueves, 16 de mayo de 2013

DESPEDIDO


Salí a la calle llevando en la mano la carta de despido. Fulminante. El motivo, según el despedidor de Recursos Humanos de mi ex-­empresa, fue por blablablá. Una vez fuera, no supe qué hacer, a quién acudir. Antes de ir a casa y decírselo a mi mujer debía pensar bien cómo hacerlo, me lo venía advirtiendo hacía tiempo y yo, optimista por naturaleza, no quise escucharla. A mi hermano, no podía ir, el día anterior no le había cogido el teléfono porque supe que era para que le ayudara de nuevo a pagar el alquiler. Podría haber ido a ver a mi cuñado y contarle, pero no quise agobiarlo, lleva cuatro años en paro y ya no sabe por dónde tirar.  A mis padres, con lo de mi hermano, mis sobrinos y un par de vecinos a los que también ayudan con su pensioncilla, tienen suficiente. Pensé en decírselo a Pedro, pero ya bastante llevaba con la carta de desahucio que le llego días atrás. A Luis, con la riña que le eché cuando supe que iba a buscar comida de madrugada a los contenedores del Carrefour, menos. Y a Alfredo, que no lo llaman del hospital para lo de la prueba urgente del corazón, ni hablar. Y sigo sin saber qué hacer. En casa ya deben estar preocupados. Y tarde o temprano tendré que volver. Han pasado ya tres meses desde la carta.

Esta es mi tercera y última aportación en esta Primavera de Microrrelatos Indignados 2013. Gracias de nuevo a Miguel Torija, de LA COLINA NARANJA, a Rosana Alonso, de EXPLORANDO LILIPUTAnita Dinamita, de RELATOS DE ANDAR POR CASA y a Rosario Raro, de PLIEGOS VOLANTESpor toda la implicación y buen hacer. Felicidades por el éxito. Y hala, a preparar la tercera (que ojalá fuera imposible por falta ya de indignación).

jueves, 18 de abril de 2013

HOGARES


Yo sólo quería pedirle que nos perdonara la hipoteca a cambio del piso. Que me la condonaran, como se dice ahora. Sólo eso. Total, ahora, a fin de cuentas, ya no vivimos allí. Yo estoy aquí y ella con los niños en lo de mi hermana. Fui bien peinado y afeitado. Le hablé amablemente, con palabras cuidadas, educado. De usted todo el tiempo. Le expliqué lo del paro, lo de la caravana prestada en la que estábamos, el frío; en fin, ya sabe. Y lo primero que hizo fue soltar una de esas sonrisas que ni son sonrisas ni nada, de las que escupen desde arriba. Después carraspeó y ahí cogió carrerilla y se puso a vomitar números, leyes, normas y palabrejas rebuscadas sin venir a cuento. Resumiendo, que le partí la cara. Luego vino un relamido, otro lameculos con corbata parecida, a poner paz. Y se la partí también. Ya sé, ya sé que no estuvo bien. Pero ahora me alegro. Porque a eso iba, dígame usted señor juez, ¿no podría conseguir traerme a mi mujer y a mis niños? Nada, para que disfrutaran también ellos, siquiera una semana o dos, de este hogar con calefacción.

Esta es mi segunda aportación en esta Primavera de Microrrelatos Indignados 2013. Donde Miguel Torija, de LA COLINA NARANJA, Rosana Alonso, de EXPLORANDO LILIPUTAnita Dinamita, de RELATOS DE ANDAR POR CASA Rosario Raro, de PLIEGOS VOLANTESsiguen siendo reponsables, impulsores, organizadores... Enhorabuena por cómo esta yendo.

miércoles, 27 de marzo de 2013

DIJERON

Que cada tarde bajaba a esperar la llegada de las barcas con faldas coloridas y mejillas coloreadas. Que cuando creyó verlo recortarse contra el cielo naranja musitó, ahí está, y tomando impulso caminó sobre las aguas. Que no saben si para que volviera a salvarla como la primera vez, o para hacerle pagar por el dolor acumulado en su larga espera. Que mientras se hundía en silencio, con la falda de vuelo bufada sobre el agua y sus huesecillos de estambre, pareció un nenúfar entre las barquichuelas. Que pobrecita, cómo no, si yo era la viva estampa de mi abuelo.

Esta acuarela de arriba, El Puerto, de Alvaro Peña, es con la que Cabopá nos conquisto para escribir insparándonos en ella. Esta fue mi propuesta, que finalmente fue ganadora por sorteo. Por lo que voy a recibir en breve esta otra acuarela de abajo, Una acequia de la huerta, del mismo autor; la que reposa, por poco, en las manos de esta murcianica guapa. ¿No es para estar contento?


jueves, 21 de marzo de 2013

Lavarse Las Manos


Si me vas a tocar, lávate las manos. Él lee la nota, lo hace y se acuesta a su lado. Ella ya está dormida. Sueña con un río rojo, rojo sangre. En las dos orillas hay gente llorando. Pescan sin sacar nada. Intuye que el río pasa bajo puentes que son refugio de multitudes hambrientas. Metido hasta la cintura ve a su marido. Lleva corbata y traje de firma. Sumergiendo los brazos, extrae vísceras del fondo, escamadas de monedas. Limpia el dinero de cuajarones y lo va contando con voz monótona pero clara, para meterlo en sus bolsillos. Sin levantar la cabeza. Ella sigue río arriba y llega hasta su nacimiento, donde se halla a sí misma esperándolo, sola ante el televisor, a punto de dormirse. De la pantalla brota ese manantial encarnado que se derrama y le cubre hasta los tobillos. Entonces, dando una arcada, resuelta se levanta, coge papel y lápiz y, antes de irse a la cama, deja la nota a su marido. Por si la va a tocar.

Mi primera aportación a la 1ª jornada de la PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS 2013. Durante los tres jueves que vienen, habrá una oleada de indignación traducida en relatitos. Este es el segundo año y, como el primero, los impulsores siguen siendo Miguel Torija, de LA COLINA NARANJA y Rosana Alonso, de EXPLORANDO LILIPUT. Y se han sumado también como organizadoras, Anita Dinamita, de RELATOS DE ANDAR POR CASA y Rosario Raro, de PLIEGOS VOLANTES.

sábado, 16 de marzo de 2013

Beso reversible

Al besarle en los labios lo vio transformarse en rana de inmediato. Sentado sobre sus ancas, la miró, parpadeó y dijo:
-Croac.
La princesa lanzo un suspiro, meneó la cabeza y contestó:
-Sí, ya lo veo, al final sí que va a ser por los besos.

Con este relatillo me ha llevado Mar G. Mena a su casa, a Los Jardines de Puck. Bueno, en realidad me ha llevado a su segunda residencia, la La Charca de las Ranas, allí, a tutiplén. Unas vistas... Os invito a apreciarlas in situ. Gracias otra vez, Mar.
Luego, se ha añadido este dibujo creado para la ocasión por Marta Garcia. Pincha también y verás. Gracias Martuka. 

sábado, 9 de febrero de 2013

Fin de emisión

Foto hecha para la ocasión
Cuando Manolo Escobar cantaba en la tele, mi madre no nos dejaba comer hasta que acabara, porque hacíamos mucho ruido con las cucharas. Para ella era el hombre más guapo del universo, decía siempre. Repitiéndolo hasta veinte veces, por lo menos, mientras duraba. Mi padre hacía como si no la oyera, pero tampoco tocaba los cubiertos. Y, mirándola, se le ponían los ojos como si sonrieran.
Si daban una película de la Loren, la Bardot, o alguna así, a mi madre automáticamente le daba un dolor de cabeza tremendo. Y se tenía que acostar antes de que acabara. Entonces, mi padre no sonreía con nada, sino todo lo contrario.

Este relato es el que se leyó ayer en La Radio En Colectivo, de Radio Mislata. Se han leído 25 en total, muchos, de amigos de esta casa. Si pincháis en el enlace podéis escucharlos todos junto a la reseña que cada cual hace de sí mismo. A mí, la iniciativa me llegó de  Don Nicolás Jarque. Y desde aquí le doy las gracias por acordarse de mí. Ha sido un lujazo sentirme tan bien acompañado.


Ilustración de Fran Pérez

jueves, 20 de diciembre de 2012

El fin del mundo

Foto propia

Cuando me enteré por la tele, lo primero que hice fue despedirme del trabajo. Más bien hice que el cuatrojos me despidiera lanzándole un globo de orines propios a la cara ajena. Y a la corbata de enterado. Luego me compré, sin dinero, un coche con un billón de caballos, uno que llega antes de que salga. Las multas me la sudan ya. Me he arreglado la boca y el cuarto de baño. Y me he puesto tetas, algo con lo que siempre soñé. Me fui a París  a soltar un escupitajo desde lo más alto de la Torre Eiffel. Hice montar una sala de cine en el patio, techado de uralita, donde he visto, en tres semanas encerrado, a todos los grandes repartiendo ostias de venganza. En el sexo, lo he probado todo con todo, el matrimonial inclusive. Siempre pagando. Estaba viviendo así, a tope, sin que me importe lo que diga nadie, cuando me entero de que han hecho una relectura, dicen, de la profecía esa.
Así que, ahora, con un  primo también sin novia, que es mecánico y eso, estamos inventando una bomba con botón. Porque ya no hay marcha atrás y, por mis huevos, que los mayas van a tener razón.

Al llamamiento de Marina de la Fuente, de No me vengas con historias, de que publiquemos un algo en nuestros  blogs una hora antes del principio del fin del mundo, o sea, a la 23 horas del día 20,  acudo yo con esto. Pinchando en el enlace puedes ver a todos y todas las que queremos, llegado el caso, morir disfrutando. En este caso, con la lectura.

lunes, 6 de agosto de 2012

Perspectivas del Titánic

Yo la quería tanto que sólo un hundimiento así podía separarme de ella. Soñaba con que nuestra boda sería el principio de una vida nueva, y tan sólo sirvió como final de la anterior.
La miré por última vez tragándome todo el llanto. Intentando aferrarla con mi mano hasta el último momento. Luego, la fui viendo cada vez más lejos. La boca abierta, vacía de gritos invisibles, líquidos. Vi su contorno emborronarse. Su imagen la fue diluyendo el agua. Hasta perderla de vista. Primero a ella, luego, al bote entero.
El océano es otro cielo puesto del revés. Han pasado muchos años, y yo sé que ella ya está en aquél de arriba, mientras yo permanezco al fondo de éste, donde la orquesta sigue tocando en nuestra luna de miel.

En el mes de julio he hecho de jurado en Esta Noche Te Cuento y, como es obvio, no he podido concursar; pero sí que he participado enviando un relato que no entraba en concurso. Es éste que en otra ocasión se tituló solamente Perpectivas. Aprovecho para felicitar desde aquí a los Seleccionados y Mencionados, y comentar que ha sido un toda una experiencia juzgar, pero que una y no más, Santo Tomás.