martes, 20 de junio de 2017

CIELOS


Mamá, ¿por qué tenemos que venir siempre a repartir sopa?
Porque es de buen cristiano compartir y ayudar al pobre, cielo. Y el caldo es sano.
¿Por qué son pobres? ¿Qué han hecho?
Nada, cielo, es porque Dios los quiere así.
A lo mejor los hace pobres para que podamos venir aquí a hacer de buen cristiano.
No, cielito, es al revés. Siempre es al revés. O casi.
Mamá, ¿ese no es el guarda que tenía papá en la finca?
Sí, hijo, pero no mires, disimula, que nos va a reconocer.
¿Por qué lo despide si luego tenemos que venir a darle de comer?
Bueno, cielo, son cuestiones que no entenderías. Y estás muy preguntón. Papá lo pasa mal también, no te pienses. Pero, o son ellos o nosotros. Aún eres muy pequeño. Cuando crezcas, te darás cuenta de cómo son las cosas en este mundo. Tú sólo piensa en tener cuanto más mejor, para poder así ayudar a los demás.
¿Y con eso ganaré el cielo, mami?
Claro, cariño, solo así se entra en el reino de los cielos.

Mi participación anual en la PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS 2017, cuyo tema este año es: Las desigualdades económicas y sociales. Convocatoria auspiciada y promovida por Miguel Torija, desde su blog LA COLINA NARANJA.
¡Nos vemos en la alambrada! 

5 comentarios:

  1. He visto a una señora de esas tan bien peinadas y tan enjoyadas, tan cristianas y amigas de milagros, trabajando duramente, sentaditas, recogiendo dinero para los necesitados.
    Qué paz de espíritu y qué poco cuesta a los que más tienen y más podrían dar.
    Un beso, Luisa

    ResponderEliminar
  2. He conocido tantas escenas como la que describes. Los pobres son necesarios para su salvación, sin duda. Y mientras tanto los españoles duermen. A ver si lo de Ronaldo tira para adelante y estalla de una vez el pueblo.

    ResponderEliminar
  3. La hipocresía del rico, que está convencido que entregando una limosna de tanto en tanto llegará al cielo, pisoteando a quien haga falta.

    Si el mundo fuese un poco más equitativo...

    Un buen micro, Don.

    ResponderEliminar
  4. Real, por desgracia.
    Un abrazo, cielo.

    ResponderEliminar
  5. Un relato-parabola o quizás un sermón...
    Mi querido Miguelángel, siempre los bordas. Un tema tan conocido para los que ya somos de una "cierta edad" como yo. Y, tan triste porque se repite, en esta sociedad tan injusta que no nos merecemos. Yo, me he ido por el tema de los refugiados tan cerca y tan lejos como lo ven quienes nos hacen parábolas y sermones diarios.
    Besicos, amigo

    ResponderEliminar

DESPUÉS DEL COMENTARIO, DIME SI ERES TÚ O ELLO. Gracias