Y castiga sin postre al gigante y sin calle al gnomo. A la marioneta, sin tele; al Transformer, sin chuches, y a Mr. Potato lo deja sin ojos. A varios indios les riñe severamente por nada. Al dinosaurio lo manda a la cama sin cenar. Y a una Barbie de su hermana la pone de cara a la pared. Estando a punto de darle una azotaina al vaquero, entra su madre a decirle que la cena ya está lista. Cuando sale apagando la luz, rompe el silencio Spiderman que, maniatado con un cordón de zapatilla, masculla si ese aprendiz de tirano no conoce la amnistía.
El micro que envié la pasada semana a ReC. En esta ocasión sin foto. No tengo elementos para llenarla. Con veintiocho años cambié mis juguetes infantiles por otros que no pegan con este relato.
El micro que envié la pasada semana a ReC. En esta ocasión sin foto. No tengo elementos para llenarla. Con veintiocho años cambié mis juguetes infantiles por otros que no pegan con este relato.





