En un rastrillo de fulares, sueños arrinconados, brazaletes y riesgos sin usar, se compró unas alas de segunda mano en muy buen estado. Convencida de que con ellas podría volar, subió a la azotea de unos grandes almacenes y, ante una asombrada clientela que tomaba café y suizos con nata, saltó al vacío. Tras instantes de incertidumbre, comenzó a planear con tal gracia, que la terraza entera rompió a aplaudir.
sábado, 26 de septiembre de 2020
ALAS
En un rastrillo de fulares, sueños arrinconados, brazaletes y riesgos sin usar, se compró unas alas de segunda mano en muy buen estado. Convencida de que con ellas podría volar, subió a la azotea de unos grandes almacenes y, ante una asombrada clientela que tomaba café y suizos con nata, saltó al vacío. Tras instantes de incertidumbre, comenzó a planear con tal gracia, que la terraza entera rompió a aplaudir.
sábado, 15 de agosto de 2020
Descanso en paz
En el pueblo los
velatorios, como en todas partes, habían durado siempre una sola noche. Hasta
aquella ocasión en la que, justo en el mismo momento en el que lo introducían
en el nicho, la niña Elena se puso a tararear bajito dentro de su ataúd blanco.
Fue algo que conmocionó a todos y sobre todo a los padres. Desde entonces, a
los difuntos se les vela dos noches o tres, para que aquello no vuelva a
suceder jamás. La gente aún recuerda compungida aquel hecho traumático, no
olvidan cómo la cría fue alzando la voz mientras cantaba “Al pasar la barca”
una y otra vez y sin parar. Y cómo no llegó a callarse del todo hasta seis días
después, cuando por fin volvió a haber reposo dentro y fuera del cementerio.Imagen de la red
Este relato se llevó el Primer Premio en el VI Festival de Cinema de Terror de Sabadell, al que me venía presentando casi desde el principio. Contento, por ser en mi ciudad, esta que tanto quiero. AQUÍ se puede acceder al veredicto, leído por Cecilia Picún, de Librerío de la Plata, y escuchar los otros dos relatos, el Segundo y el Tercer Premio. Felicidades a las dos. Y a la organización, claro.
sábado, 1 de agosto de 2020
LA FOTO
Le pedí que nos hiciera una foto en la cubierta, con el mar de
fondo. En ella, Marina aparece desencajada, con una sonrisa que no lo es y la
mirada hacia estribor. Yo miro al objetivo, con una felicidad que creía
desbordante, cuando en realidad se me iba por la borda. Era nuestro primer
crucero. Y el último. Hoy lo sé, Marina ya conocía antes de embarcar al que
casualmente pedí que nos tomara la instantánea. Y el casual a Marina, también.
Era yo el que no conocía a ninguno. Y en esa fotografía de nosotros dos, se le
ve también a él, justo en los ojos esquivos de ella.
Imagen de la red
Relato con el que participo en Zenda, cuyo tema es #Historiasdeviajes
sábado, 25 de julio de 2020
El vicio de morir
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| Imagen de la red |
sábado, 11 de julio de 2020
EL ESCONDITE
sábado, 21 de marzo de 2020
El perro limón
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| Imagen tuneado de la red |
sábado, 7 de marzo de 2020
DESCANSO
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| Imagen de El País |



