miércoles, 27 de febrero de 2013

Para LOS LLANTOS

Esta ilustración es de Juanlu (Juan Luis López). Y es para Los Llantos, que fue uno de los primeros micros que colgué y que podéis releer ya con la ilustración en su sitio si clicáis aquí. Esta semana le envié este micro junto a otro para que escogiera, porque no quiero dejar de aparecer en su COLABORACIONES III, como ya hice en su Colaboraciones y en Colaboraciones II. Si no lo habéis visto, os recomiendo daros un paseíto clicando encima de ellas. Sabréis de qué se habla cuando se dice el Estilo Juanlu.
Gracias, Juanlu, es un auténtico honor (pero honor del bueno, no del que se usa en los discursos), tener en mi historial relatos ilustrados por ti.

sábado, 16 de febrero de 2013

CLARISA

La Clarisa que imaginé

Clarisa es larga como un destello inverso que saliera de la tierra, pero no lo parece. Si te cruzas con ella y no te fijas, ni lo notas. Y si te fijas, tampoco. Porque la luz que irradia no ocupa lugar, va hacía arriba como el vapor, como los buenos deseos que no se ven. Y llena de lo mejor de sí misma el espacio que va de ella al cielo, al infinito, porque le pertenece. Y viceversa. Lleva sombrero cuando quiere, y cuando no quiere, no. Sonríe sin motivo visible, pero lo tiene. Y su falda se extiende hasta sus tobillos, o más, o menos. Lleva un bolso enorme, donde guarda la vida de tres meses antes y tres meses después del día en el que vive. No está sola pero, a diario, escoge vivir sola a diario. Por la noche mira caerse la luna por los lados de su cama, hasta que se duerme.
Pero una tarde naranja de otoño se cruza con él en el camino que lleva al granado. Él, desde lejos enseguida ha percibido el no acabarse de esa muchacha de luz. Aun cuando no ha llegado a distinguirle el rostro, decide, porque ya lo sabe, que la ama. Ha comenzado a hacerlo como si fuera un chaparrón que llega a mitad de camino. Una tormenta que descarga sin esperarlo en medio de un día de sol. Y se acerca a ella dando gracias a la vida por ese temporal. Y ella, que vive sola porque lo elige, le dice, ni sonriendo ni no, qué estás mirando. Toda esa claridad bajo este aguacero, piensa él. Pero, empapado, contesta, nada, creí que te conocía. Y es cierto, dice ella, pero aún no nos hemos visto. Nos estamos pensando todavía.
Esa noche ella vacía su bolso para dejar espacio y recoge, pensando que para siempre, la luna desparramada en su cuarto.

Relato con el que participé en enero en el Concurso de Relatos Cortos de Red Acsuras, sobre igualdad. Para ti, Mària.

sábado, 9 de febrero de 2013

Fin de emisión

Foto hecha para la ocasión
Cuando Manolo Escobar cantaba en la tele, mi madre no nos dejaba comer hasta que acabara, porque hacíamos mucho ruido con las cucharas. Para ella era el hombre más guapo del universo, decía siempre. Repitiéndolo hasta veinte veces, por lo menos, mientras duraba. Mi padre hacía como si no la oyera, pero tampoco tocaba los cubiertos. Y, mirándola, se le ponían los ojos como si sonrieran.
Si daban una película de la Loren, la Bardot, o alguna así, a mi madre automáticamente le daba un dolor de cabeza tremendo. Y se tenía que acostar antes de que acabara. Entonces, mi padre no sonreía con nada, sino todo lo contrario.

Este relato es el que se leyó ayer en La Radio En Colectivo, de Radio Mislata. Se han leído 25 en total, muchos, de amigos de esta casa. Si pincháis en el enlace podéis escucharlos todos junto a la reseña que cada cual hace de sí mismo. A mí, la iniciativa me llegó de  Don Nicolás Jarque. Y desde aquí le doy las gracias por acordarse de mí. Ha sido un lujazo sentirme tan bien acompañado.


Ilustración de Fran Pérez

viernes, 1 de febrero de 2013

Anda Que No Te Quiero

Cartel de la obra
Hoy es el día del estreno. Y yo no estoy aquí. Estoy allí, en Madrid. Esto está programado para que se publique a las ocho de la mañana. Y si lo he hecho bien, son ya más de las ocho de la mañana del 1 de febrero de 2013, o sea, como he dicho, día del estreno de Anda Que No Te Quiero en Madrid, capital del reino, de momento, de todas las Españas.
Esta obra la escribí antes del año 2000. Y empecé a hacerlo allá por el 95 para comerme el mundo con la Paly, con la que llevaba años haciendo teatro de barrio. Entonces teníamos esa edad en la que uno cree que el mundo se come.
Desde que la finiquité se han hecho hasta cuatro adaptaciones diferentes y se han utilizado diversas escenas para proyectos varios, tanto en Catalunya como en Madrid. En alguna de estas versiones ya había trabajado Sandra Marchena antes de ser absorbida por la jungla actoral de Madrid. Fue ella una de las que un día dijo que quería dar a AQNTQ el trato que se merecía en Madrid. Y lo ha cumplido.
Gracias, Sandra. Gracias a todos los que alguna vez creyeron en esta ristra de pegos puesta en pie. Gracias, Mària Lesmes,  Carles de la Rosa, Moisés Ramírez, Darío Facal, Conchi Caparrós, Ana Osete, Cristina Rusinés, Jenny Alarcón, Óscar Domínguez, Pedro Ruiz y a tantos otros. Gracias, Paly. Familia. Gracias, Toni, por creer siempre en mí.

Corregido el 3 de febrero: Realmente no lo hice bien. Salió publicado el día indicado, el 1 de febrero, pero había indicado que saldría el día 31 de enero donde ahora pone la fecha correcta (ahora en granate). Pero Cabopá, esa murcianica guapa, me avisó del error. 

domingo, 20 de enero de 2013

LA CIMA


Yo había visto algún dibujo de estos en un programa de sexología. Y anoche lo vi personificarse sobre la cama.
Subimos la cuesta cada uno por un lado. Y, aunque de vez en cuando nos miramos para coordinar nuestras alturas, a veces jugamos a darnos ventaja y otras, a adelantarnos. Cuando al llegar a lo más alto, los dos vértices se superponen, te miro y me miras en un beso de cíclope, que diría Cortázar. Yo, ahora sí, resuelto a engullirte, empiezo por la boca, que te dejas comer. Pero antes de llevarlo a cabo por entero, voy venciendo mis mandíbulas, mis dientes pierden fuerza, y desfallecen con un labio tuyo prendido entre ellos, a medio devorar. Y acabo dándote besitos sin ruido. Como si después de llegar hasta arriba, bajáramos la colina cogidos de la mano bajo el sol, sonriendo, igual que en una película cuyo título no recuerdo.

Relato Seleccionado para aparecer en el libro RELATOS PARA MALALA, antología de micros del I Concurso de relatos Cortos sobre igualdad entre mujeres y hombres (ACEN). Este micro ya lo publiqué el año pasado, casi recién estrenado el blog, por tanto, casi nadie lo vio. Le lavé la cara, lo peiné con raya y lo envié al concurso; pues en este NO era imprescindible que fuera inédito. 

domingo, 13 de enero de 2013

LA SALIDA


Te sales, Inmaculada, me preguntaba cada día desde la puerta. Y yo, por temor, porque estaba segura de que a papá no le haría ninguna gracia que lo hiciera, me resistía a salir. Pero aquella noche que había vuelto a ser una locura, y que me quedé más sin ella que de costumbre, al preguntármelo, sin pensarlo un instante, tomando impulso, me salí. Y juntas de la mano, miramos desde arriba por última vez mi cuerpo inerte sobre la cama.

Relato finalista en el mes de diciembre en el II Concurso de Microrrelatos de LA MICROBIBLIOTECA. Lo ha sido junto a otros tres de Francisco M. Marcos, Ernesto Ortega y Rubén Rojas. En la categoría en Català, Josep Casals. Mi enhorabuena desde aquí a los cuatro. Mi contentura, desorbitada, como siempre estos casos.

domingo, 6 de enero de 2013

Ni chico ni grande


Cuando llegó la Nochebuena, la abuela llevaba varias semanas muerta, pero no lo sabía. Nadie se atrevía a decírselo. La familia lloraba a escondidas para evitarle un disgusto. A los niños no se lo expliquéis tampoco, que no se traumaticen, dijo mi cuñada, que había hecho secretariado. La abuela seguía el compás de los villancicos con los nudillos, lo mismo que si estuviera viva, mientras tomaba anís en una copa con forma de campanita al revés.
En medio de un “Ay del chirriquitín, chiquirriquitín”, apareció el abuelo, con su sombrero, en la puerta de la cocina. Ella chilló como se chilla al ver a un muerto. Todos guardaron silencio. Menos los pequeños, que seguían jugando a ser prisioneros bajo la mesa. Cuando se dio cuenta de que nadie más se había asustado, dejó de gritar. Se fue calmando hasta quedar callada y pensativa. Entonces, se levantó, cogió un último pestiño y, agarrándose del brazo del abuelo, echaron a andar lo mismo que cuando iban a la feria. Desaparecieron por la misma puerta de la cocina. Miré bajo el mantel y los más chicos se habían ido durmiendo, aún presos, sin sospechar que la abuela había muerto del todo.

Esta fue mi aportación al concurso de EntC del mes de diciembre, en el que el tema era "Aquella Navidad de niño". Y he de decir que ¡¡HA SIDO SELECCIONADO!!! 
Este es el cuarto relato que lo es en esta 2ª Edición que hoy finaliza. Muchas gracias al jurado en pleno. Y bien, querría decir que participando, lo mismo que hago en la Internacional Microcuentista, en La Esfera, ACEN, Pompas de Papel, Museo de la palabra y otros muchos concursos donde no he sido tenido en cuenta ni de lejos; participando digo, he puesto todo el empeño en hacerlo lo mejor que sé, porque es la única manera de que me parezca estar jugando con todos los medios a mi alcance (independientemente del resultado). Y que, por tanto, disfrute de lo que en definitiva hago, que es escribir.