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sábado, 31 de diciembre de 2011

SIN ESTRENAR


A cada campanada, me voy agachando más y más. Hasta hacerme imperceptible. Desaparezco hacia adentro. Todos comen uvas. Algunos, con la risa, las esturrean. Divertidos, otros se atragantan. El jugo chorrea por las comisuras. Cuando suena la última todos brindan y se abrazan. Entre gritos de júbilo se desean un feliz año. Yo me miro las manos. Aún tengo las doce uvas en ellas, no podría tragar ni una. Sentado en el suelo, en este rincón casi oculto, siento abrirse el costurón del pecho. Y lloro porque tú este nuevo año ya no lo estrenarás.

Ésta fue mi propuesta para la última convocatoria de EURO-PA-LABRA. Última porque allí ya han llegado los recortes y nos han dejado sin ellos. Un abrazo desde aquí, Juan.
Y un deseo: que los recortes no nos impidan tener un feliz 2012 a todas y todos las/os recortables.

jueves, 20 de octubre de 2011

Mesa compartida

Cuando la camarera me ha traído la cuenta, me he sorprendido. Me ha explicado que ha sumado también lo de mi madre, que se lo ha indicado antes de marcharse. Entonces me he acordado de la mujer entrañable, de pelo blanco y mirada astuta, que ha merendado junto a mí en esa cafetería abarrotada. No he puesto objeción, he pagado y he salido. Ya en la calle, he pensado que no ha sido caro. He pagado diecisiete euros por la ilusión de haber merendado otra vez con mi madre, cuando hace tanto que la perdí. Y eso no tiene precio.

Con este relato he participado en el concurso EURO-PA-LABRA del mes de octubre. Y ha sido colgado en su blog