sábado, 7 de febrero de 2015

CÁNTABRA


Obdulia es cántabra. Y circunspecta y acantilada. Pero cuando ríe, es como si las aves de las Marismas volaran en su cara. Tiene un ojo verde y el otro azul, y ella ve, claramente, que es por el paisaje. Ella y cualquiera que la mire y luego observe a su alrededor. Porque enseguida se entiende que el entorno, con ella en medio, hace mucho. Y a continuación uno no puede, o no quiere, evitar caer en el precipicio de su persona.
Pero ella, que únicamente ha nacido una vez, de momento, si volviera a hacerlo, lo que querría es, no tiene ninguna duda, ser miel de esa tierra del norte, para deshacerse despacio, piensa, en los paladares de los niños y las preñadas; pero sobre todo, en la boca de labios prietos de un montañés que solo ella sabe.

Con motivo del XXXIII Anirversario del Estatuto de Autonomía de Cantabria se convocó un certamen en el que se hiciera un homenaje a todos sus ciudadanos a través de los productos y sabores propios de la tierra. Este micro fue seleccionado para aparecer en el libro digital conmemorativo. Clica AQUÍ y podrás descargarte el libro y/o leer el resto de relatos entre los que están el de la ganadora, Raquel Lozano, y muchos otros compañeros de escritura.  

domingo, 1 de febrero de 2015

En la LLAR DEL LLIBRE


El pasado 22 de enero tuvo lugar la segunda presentación de DE LO QUE QUISE SIN QUERER. Esta vez fue en mi ciudad, en Sabadell; en LA LLAR DEL LLIBRE, concretamente. Y tuve el lujo de poder contar con MÀRIUS HERNÁNDEZ, actor, director y dramaturgo. Un artistas al que, aunque con muchos años anteriores de experiencia en la interpretación, la fama le llego con su personaje de Pitu, en La Riera de TV3. Yo, que tuve el placer el año pasado de ser dirigido por él en un texto también de su autoría, CLOSET, pude comprobar que es tan grande por dentro como lo es por fuera, mide casi dos metros. Y que fue una de las experiencias que más me han hecho crecer en varios sentidos, arriba-abajo, derecha-izquierda.
El día de la presentación Hernández ejerció de Maestro de Ceremonias. Y en ella, tras el saludo, pasó a leer una carta dirigida al autor, osease, a mi, que me dejó temblado, como estaba él (que tan cerquita yo lo notaba) y que hizo emocionarse a más de uno y de ocho en la sala, nueve si me cuento yo. Diez con él. En la carta, según sus palabras, me quiso contar lo que el libro le había provocado al leerlo. A mí, que he perdido la costumbre de recibir cartas, que no sean las del banco, como todos, además de emocionarme como he dicho, me pareció un detalle a tener en cuenta ya pa los restos. Si no te lo dije, Màrius, te lo digo ahora: pa los restos. Aquí dejo la carta para que podáis comprobar de qué os hablo.


Después vinieron ellas. Vinieron las de Viéndolas VenirGEMA MARTÍNEZ y MARIA LESMES, que se metieron al público en el canalillo de su pechera nada más empezar a dramatizar el primer texto. Y uno, desde la silla donde ellas mismas me hicieron sentar, mirando cómo se desenvuelven y se expanden en la sala, se pregunta con asombro y maravillado cómo saliendo de sus bocas algo tan minúsculo como es un microrrelato, pueden mostrarse tan inmensas.


Si clicas AQUÍ te lleva a ver la crónica fotográfica entera de Sandra Flores.

domingo, 25 de enero de 2015

BOICOT

Foto Casera

Si alguien se hubiera decidido a abandonar la mesa, acercarse y felicitarle también el año, enseguida habría notado algo extraño en su cara. Y habría sabido, casi seguro, interpretar al momento ese parpadeo repentino y acelerado de sus ojos, ese boqueo de pez sin agua, de labios sin aire. Habría captado, sin duda, el brusco cambio de actitud corporal del adolescente impasible, de nariz desproporcionada y flequillo demasiado largo, siempre adherido al sofá. Quizá entonces, un golpe seco a tiempo entre los omoplatos, una sacudida de hombros, un grito desmesurado, una brusca compresión en el abdomen habría bastado para rescatarlo de esa vereda sombría y sin retorno, recién emprendida al llegar la duodécima campanada. Y probablemente, después de ese día, en esa casa continuarían consumiéndose las uvas, como postre durante todo el invierno y como rito de la buena suerte en noche vieja.

Relato con el que participé en Esta Noche Te Cuento en el mes de diciembre. El tema era "Tras las campanadas de fin de año". 
ENTC es un concurso anual en el que mi relato DELIA LUNERA se ha colado como uno de los DOCE finalista de 2014. El 28 de Febrero se conocerá el fallo final del concurso. Diosito, qué nervios!

sábado, 17 de enero de 2015

En DOCUMENTA y MICROSEÑALES



DOCUMENTA MÍNIMA es un colectivo que se dedica a la difusión del género breve y contribuye a ello mostrando en su blog casi a diario un libro relacionado con la literatura en diminuto. 
Pues bien, el pasado día 6 se decidieron por el mío y acompañaron la presentación con el relato Sobre Vuelos. Gracias, Raquel, Francisco, de nuevo.
Pincha AQUÍ si quieres ver esta y otras recomendaciones que hace la bitácora.


Seis días después mi amigo David Moreno, El Indio, publica en su blog, MICROSEÑALES DE HUMO, una reseña que no tiene desperdicio sobre De lo Que Quise Sin Querer. Y publica al tiempo dos de los micros incluídos, La ExplicaciónIndigestión. Desde aquí vuelvo a darle las gracias por su esfuerzo, por su tiempo y su opinión tan sincera.

David Moreno es escritor de microrrelatos y recientemente ha publicado su primer libro que lleva por título microSeñales de Humo, el mismo que el de su blog, muy conocido en la blogosfera. 
Y aunque yo no lo he acabado aún del todo, te lo recomiendo si te has enviciado en esto de leer en miniatura, porque yo con lo que llevo estoy disfrutando como un enano (como no podía ser de otra manera, claro). 
AQUÍ el enlace por si quieres saber más de él o de la forma de adquirirlo.

sábado, 10 de enero de 2015

ENTERAMENTE

Foto Casera
Lo cierto es que no sé cómo empezamos. No hubo un plan. Estas cosas no se calculan, suceden. Fue raro, eso sí, porque hasta entonces el miedo siempre nos había quitado el hambre, y en cambio...
Cuando ya no quedó nada, la miré a ella, que bajó la mirada, y a mis hermanos, y a mí mismo. Todos tan asombrados, tan rojos: tan expectantes y rojos. Entonces el pequeño eructó, pero ninguno nos atrevimos aún a sonreír; no aunque papá ya hubiera desaparecido enterito de nuestras vidas.

Relato que ha resultado MENCIONADO en el II Certamen de Microrrelato "Realidad Ilusoria", organizado un año más por Miguel Ángel Page desde su blog. En esta ocasión el ganador ha sido Francesc Barberá, al que felicito de nuevo. Si pinchas AQUÍ, te lleva a conocer el resto del fallo, repleto de amigos. 

sábado, 3 de enero de 2015

FINAL e INICIO de AÑO para DlqQsQ

Susana Camps
Después de la completa reseña que publicó de DlqQsQ (la abreviatura del título del libro, no pienses más) el gran FRANCISCO GIJÓN desde su Rincón y del adelanto que la Revista QUIMERA hacía del sumario de enero en el que recomendaba también el libro, después digo, y antes de acabar el año, vino la recomendación de SUSANA CAMPS en su blog: Los martes, Micro. Entrada que  me hizo compartir con Elena Casero y con Miguel Sanfeliu, vamos, de lujo. La Camps es escritora y profesora y una persona a la que admiro muchísimo por cómo es y por cómo escribe, aparte, claro, de quererla casi desde el principio. Desde aquí, de nuevo, gracias, Susana de mis entretelas, me supo y me sabe a gloria de la cara. 
Miguel Baquero

Luego, el primer día del año ha llegado otra gran sorpresa que me dejó durante un tiempo sin movilidad en los ojos ni en la boca. Y es la otra gran reseña, y van dos, que de De Lo Que Quise Sin Querer ha hecho MIGUEL BAQUERO, del que había oído hablar en alguna ocasión, pero del que no tenía el gusto de conocer su trabajo, y ha publicado, decía, en la Revista LITERATURAS.COM. De él he leído por ahí: "...es autor de novelas y cuentos y está considerado un maestro de la narrativa de humor." Y yo llorando porque no me había tocado la lotería. Desde aquí, todo mi agradecimiento a él y a todo el equipo de la revista.

Aprovecho ya para informar de que a partir de hoy, habrá una nueva página en este blog con enlaces a las reseñas y recomendaciones que vayan apareciendo de este hijo mío que tantas satisfacciones me está dando, y eso que aún lo estoy amamantando y no ha empezado a estudiar. Ay, el día que se me case.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Lunes "aviernado"


Este lunes pasado no fue como todos los lunes, no. Fue un lunes con sabor a viernes, que a su vez huele a fin de semana.
Y es que al levantarme me encontré con una gran sorpresa, la reseña que Francisco Gijón, escritor, divulgador y viajero (como él mismo se define) había hecho de De Lo Que Quise Sin Querer en su blog, EL RINCÓN DE FRANCISCO GIJÓN.
Creo que ya he ido explicando por los rincones del interné lo que me produjo su primera lectura: morirme en cada párrafo, quedarme después sin habla, mirarme los pies mucho rato... Vamos, lo normal cuando alguien te suelta un "pero qué bien hecho que has hecho esto", cuando tú sólo esperas y te conformarías con un "visto".  Tanto me llegó, que ahora intento espaciar sus lecturas para no empacharme, lo mismo que hago con las comidas que más me gustan. Así, cada vez, lo disfruto como el primer día. De hecho, en la segunda lectura, tres días después, a las seis de la mañana, me emocioné de nuevo, y esta vez con lágrimas de esas que no te dejan leer. 
Desde aquí quiero volver a darle las gracias (van unas cuantas y no me canso), por esa disección que ha hecho de mi libro, y a través de él, de mi persona. 
Solo me quedar decir que, comprendo que habrá gente que no esté de acuerdo con sus palabras, mucha tal vez (todos sabemos aquello de los gustos y los colores), pero lo que sí queda para siempre, diga lo que diga el que lo diga, y no puede borrarlo nadie, queda, digo, este lunes marcado con fosforito en mi calendario.

Pero ahí no acabó todo. Y es que antes de terminar el día, aun hubo otra sorpresa que añadir a este lunes casi feriado. Nada menos que en el sumario del próximo número de la revista QUIMERA (en la que ya aparecieron en septiembre relatos por entonces inéditos) que saldrá en enero, hacen referencia a De Lo Que Quise Sin Querer como uno de los libros recomendados.

Y siendo como soy, como somos la mayoría, contradictorio, puedo contar que al tiempo que tarareaba la famosa canción de Bob Geldof (mira, soniquetes que te atrapan un día tonto), me sentía maravillado con ese lunes pasado que me tocó vivir.